Decálogo de Once

  1. Lo que no te gusta = no te gusta desde el principio
  2. Si ese algo que descubres… no te gusta: ¡cuidado! = no va a cambiar
  3. Si sólo intuyes que estás perdiendo el tiempo = déjalo. No conduce a nada desaprovecharlo
  4. Si se droga duro/o mucho = ¡más vale que lo dejes cuanto antes!. No quieres estar con un politoxicómano.
  5. Si es guarro = ¡olvídalo! Con el tiempo no podrás soportar que no se duche todos los días. Te indignará. Pensarás que qué has hecho tú para merecer que sea tan puerco.
  6. Si se enfada por tonterías  = ¡mal! Muy muy mal. Perderás tu espontaneidad y te pasaras el día preocupada de no decir esto o aquello porque le sentará fatal. Ante todo naturalidad. Está claro.
  7. Si es un celoso patológico = ¡mándalo al cuerno! (nunca mejor dicho). Terminarás pensando que le has puesto los cuernos cuando te cruces con un tío impresionante y pienses por dentro “qué guapo”.
  8. Por supuesto si es un moro = ¡no podéis estar juntos!. Tú no necesitas justificar por qué has tardado una hora en responder a un mensaje, ni por qué vas a bajar a por tabaco… “Acabarás vomitando al ver su foto”.
  9. ¿Y si es pasota? = Vale. ¡fuera!. Eso te produce muchísima ansiedad. Tú no quieres pensar ni actuar por dos. No eres su madre ni tienes que educarlo. Y tampoco te gustaría.
  10. ¿Mal amante? = Pufff. ¡Por el amor de Dios, tú no eres Santa Teresa! Y ¡Tampoco asexual!. La insatisfacción produce mala leche, deprime, afila los colmillos y crea distancias. Uuuuu… eres activa?, …¡ahora tienes que empezar a ser activista!. ¡Qué bonito!.... “Hola soy Menganita y soy activista sexual”…no suena mal.
  11. ¿Vago!!!? = Vale bueno, ¡has conseguido que te toque el gordo de la anti-lotería!. No lo puedes permitir. Por ti tiene que moverse más que los precios. ¡Tú te lo mereces!! ¿Cómo te vas a conformar con menos?